Tercer Monasterio de la Visitación
"...nada pidáis y nada rehuséis; estad siempre conformes con lo que quiera Dios que en cada momento tengáis..."
(San Franciso de Sales)


EL MONASTERIO

Galería de imágenes

La fundación de este Tercer Monasterio de la Visitación de Santa María, en Madrid, tiene su origen  --según dejó escrito su fundadora, la Reverenda Madre Angélica Amada Olavarrieta Ibarrola--  en un día del año 1891 en el que estando ella rezando en el coro del Primer Monasterio y "...en el momento de salir sentí como un movimiento muy suave de permanacer allí, próxima a la reja, donde una vez arrodillada, me dijo Nuestro Señor: "Solamente para Mí los hombres no son agradecidos ni tiene amor". Y yo, en respuesta de este divino lamento me sentí como obligada a decirle, deseosa de consolarle: "Te haré un monasterio, una Casa en la que seas amado de verdad" Esto es lo que Él deseaba y así me lo hizo ver. Desde ese día sentí que se multiplicaban sus peticiones y, al mismo tiempo, me hacía ver los planes que Él tenía sobre esta nueva Fundación... Esta nueva Casa se haría con un declarado fin, el de reparar las ofensas de los pecadores y el relajamiento de las almas tibias...". A partir de este instante y al margen de los avatares por lo que ha de atravesar la Fundación hasta ser completada, la Madre Angélica Amada no dejaría nunca de dedicar oraciones y sacrificios especiales para conseguir llevar a buen puerto su proyecto.

En 1894, la fundadora, da los primeros pasos, aun tenues, con vistas a la nueva Fundación. pero nombrada superiora del Primer Monasterio el 30 de Mayo de 1895, debe atender prioritariamente a su cargo y dejar la Fundación de momento a la espera; reelegida en 1898 por tres años más, debe posponer en parte de nuevo su dedicación plena a la nueva Fundación, lo que no significó que se olvidara de ella, sino todo lo contrario, porque su ánimo estaba decidido desde aquella revelación. De hecho, en 1898 entraba en la Visitación una nueva profesa, la Hermana Mª Rosa Garrido, que, enterada del propósito de fundar un nuevo monasterio en Madrid, puso desde ese mismo instante todo su patrimonio a disposición de la Fundadora para tal efecto, si bien por no ser todavía suficiente, el proyecto quedaba de nuevo pospuesto.

En 1904 la Fundadora expone directamente su propósito a Obispo de la diócesis de Madrid-Alcalá, quien aprobó de inmediato la obra, si bien, la enfermedad de dicho prelado junto con otras dificultades del momento obligaron a posponer de nuevo la Fundación.

En 1905 la Fundadora es nombrada provisora del Primer Monasterio, cargo que le permitió dedicarse ahora con más ahínco a ir preparando lo necesario para la Fundación, a fin de no retrasarla más. Es en este momento cuando la Comunidad toma contacto con dos distinguida y piadosísimas señoras, la Srta.  Micaela Cabanillas y la Viuda de Gómez Acebo, esta última muy rica, quienes enteradas del proyecto de la nueva Fundación, aúnan todos sus esfuerzos para llevarlo a cabo, lo que en breve daría sus frutos.

En Mayo de 1906, el nuevo Obispo de Madrid, Monseñor José Mª Salvador, visitó la Comunidad del Primer Monasterio, notificándole la Superiora las intenciones de la Fundadora, dando su aprobación, pero aconsejando que todo se fuera haciendo suavemente pues la situación política que vivía España entonces no era la más favorable, ya que incluso se temía la posible expulsión de los religiosos de sus conventos.

Tras la Cuaresma de 1907, la Superiora del Primer Monasterio decide impulsar de forma definitiva la nueva Fundación para cuyo propósito se han venido, como se ha dicho, realizando algunos preparativos durante los últimos dos años. Así, un buen día de Marzo de este año, la Superiora del Primer Monasterio, la Rvda. Madre Ana Mª, acompañada de la Fundadora, la Madre Angélica Amada y de la Hermana Mª Bernarda Téllez Girón, marchan a buscar un lugar idóneo, encontrándolo en un hotelito sito en la calle Velázquez nº 60, cuyo contrato de alquiler se firma el 21 de Marzo, acometiéndose enseguida las obras necesarias para acondicionar el edificio para la vida de clausura.

El 25 de Abril de 1907, salen del Primer Monasterio hacia el nuevo  --que será provisional--, ya denominado Tercero, la Fundadora, Rvda. Madre Angélica Amada, llevando consigo como Asistente a la Hermana Mª Cándida Aparici, y como integrantes de la nueva Comunidad a las Hermanas Josefa Mª G. Santisteban, Mª Rafaela Ocariz, Ana Margarita Aparici,Mª Ángela Larumbo y Mª Pía Aizpuro. Primero se dirigieron al Segundo Monasterio, donde estuvieron desde las diez de la mañana hasta las cinco de la tarde, hora en la que acompañadas de los capellanes de ambos Monasterios se dirigieron al nuevo. Al día siguiente, fiesta de Nuestra Señora del Buen Consejo, el Rvdo. Padre Hidalgo dijo la primera Misa, se expuso el Santísimo y se cantó un Te Deum; asimismo, por la mañana, se consagró el nuevo Monasterio al Sagrado Corazón. Por la tarde, sería Monseñor José Fernández Montaña, director espiritual del Primer Monasterio, quien daría la bendición con el Santísimo, nombrándose a continuación a la Rvda. Madre Angélica Amada como Superiora, la cual estableció en esos momentos la clausura.

En 1908, el Obispo de Madrid procuraba la compra de la antigua parroquia de la Concepción, de las escuelas sitas junto a ella y del solar que la circundaba, todo lo cual estaba situado en el lugar donde hoy se levanta el Tercer Monasterio, pero la falta de fondos lo hacían de momento imposible, no obstante la Fundadora visitaba el solar en el que se instalaría definitivamente el nuevo Tercer Monasterio.

En 1913, debido al aumento de vocaciones que venía experimentando el Tercer Monasterio, lo que hacía imposible la vida en el hotelito de la calle Velázquez donde aun se encontraba, parte de la Comunidad tuvo que pasar a ocupar algunas dependencias en el Primer Monasterio.

En Mayo de 1925, gracias a la cuantiosa herencia de una nueva profesa, se consiguieron los fondos necesarios para la compra de los terrenos ya citados. Gracias también a la colaboración de un arquitecto amigo de la Orden, y persona muy piadosa, las obras comenzarían enseguida. El 26 de Octubre de 1926 se puso la primera piedra, presidiendo la ceremonia el Cardenal de Granada, Monseñor Casanova, estando presentes, además de numerosos amigos de la Orden y familiares de algunas de las Hermanas, los Padres espirituales y las Hermanas Torneras de los tres Monasterios.

El 8 de Septiembre de 1928, festividad de la Natividad de Santa María Virgen, la Comunidad del Tercer Monasterio se trasladaba a él y tomaba posesión del nuevo edificio, cuya iglesia aun tardará varios años en terminarse. El 16 de Octubre de ese mis año, se celebró una solemne procesión, presidida por Monseñor Casanova, en la que participaron muchos vecinos del barrio y algunas nuevas postulantes.

El 26 de Abril de 1931, fiesta de Nuestra Señora del Buen Consejo, el Cardenal Segura, Primado de España, presidió la ceremonia de dedicación del Monasterio a los Sagrados Corazones de Jesús y María; tras la Santa Misa, el Te Deum, la consagración y la bendición con el Santísimo, el Cardenal entró en la clausura donde bendijo la capilla interior, así como una magnífica imagen de la Virgen María donada por Dn. Justo Garrido, copia de la que se venera en la catedral de San Isidro y que fue la que dijera a San Luis Gonzaga que entrara en la Compañía de Jesús; al día siguiente el mismo Cardenal Segura, muy de madrugada, volvió a la clausura para decir Misa. A los pocos días el Cardenal era expulsado de España.

El 11 de Mayo se produce la quema de conventos, iglesias y otros edificios eclesiásticos en toda España por la turbas marxistas revolucionarias. Durante todo el día las hermanas permanecen en el monasterio, pero por la tarde la Guardia Civil les aconseja, por lo que pudiera pasar durante la noche, pasar al edificios de la Dirección General, lugar en el que permanecieron varios días hasta que los ánimos se calmaron, siendo respetado el monasterio, al cual regresaron el día 18.

A comienzos de 1935 las personas que venían sufragando la mayor parte de los gastos para terminar la iglesia tuvieron que dejar de hacerlo al comenzar a atravesar graves dificultades económicas. Por ello, la Comunidad se vio obligada a vender parte de los terrenos circundantes, lo que se efectuó en Marzo de este año a las religiosas del Amor Misericordioso.

Al estallar la guerra, la Comunidad tuvo que abandonar el monasterio el cual quedó confiscado por la autoridades rojas, pasando a formar parte de las organizaciones defensivas de primera línea, pues las tropas nacionales llegaron en su máxima penetración hasta el hospital Clínico, sito en la cercana Plaza de Cristo Rey.

Tras la guerra, fue devuelto a la Visitación que volvió a hacer cargo de él.

El 22 de Mayo de 1988, la banda terrorista ETA colocó un coche-bomba pegado a la fachada de la Dirección General de la Guardia Civil sita enfrente del monasterio, a consecuencia de los cual perdieron la vida un viandante y su hijo, niño de corta edad, resultando el monasterio gravemente afectado teniendo que ser de salojado durante dos años para poder acometer las obras de rehabilitación necesarias, tras de lo cual la Comunidad regresó a él desde el Primer Monasterio donde durante tal periodo permanecieron alojadas.

Con motivo de su primer centenario, durante el año 2007 se efectuó una profunda remodelación y saneamiento de la iglesia del monasterio que la ha dado su actual estado.

Página Siguiente
Página Principal